viernes, julio 26, 2013

Soy buen sexo


Mi amiga estaba demorada, como de costumbre, y yo pasaba el rato en el bar leyendo acerca de “Las 10 poses más Hot” en la Cosmo. Alguien se sentó en mi mesa y despegué la vista de la nota. Mi amiga me saludó. A su lado estaba un hombre. Un hombre con el que rápidamente me imaginé haciendo “Las 10 poses más Hot”.
- Discúlpame, pero de camino al bar me encontré por casualidad con mi amigo Diego - y lo señaló. Diego sonrió y me extendió la mano.
- Soy buen sexo.
Mi desconcierto y rubor debieron ser evidentes porque mi amiga no paraba de disculparse mientras Diego me miraba fijo a los ojos.
- Hace mucho que no veía a Diego. Nos cruzamos a la salida del transmi y nos quedamos conversando. Casi no me di cuenta de la hora. Como estaba demorada y teníamos ganas de seguir conversando lo invité. Espero que no te haya molestado.
- Para nada – respondí de inmediato, tratando de ocultar mis largos colmillos sedientos del cuello de Diego. - Me parece una excelente idea. Me encanta conocerte, Diego.
- Soy buen sexo. Soy buen sexo. Soy buen sexo. Soy buen sexo.
Casi muero ahogada con un trago de cerveza. O ese chico no paraba de repetir que era buen polvo y a Lau no le importaba o yo estaba enloqueciendo, sugestionada por lecturas de Cosmopolitan. Empecé a toser fuerte a propósito y me encerré en el baño unos minutos. Decidí inventar una excusa y desaparecer.
- Disculpame, Lau, pero no me siento bien. Te llamo mañana, te dejo bien acompañada.
- ¿Te ayudo en algo? ¿Traigo agua o una aromática?
- No, no. Gracias. Me voy. Te llamo más tardecito. - dije mientras le daba un beso en la mejilla. - Chau, Diego.
- Soy buen sexo.
Tropecé con mis propios pies al escuchar esa frase de nuevo. Me erguí intentando mostrar una actitud relajada, pero estaba más tiesa que un maniquí. “Tengo que dejar de leer esas revistas”, pensé, “pero Diego sí que tenía cara de buen sexo” y me mordí el labio mientras lo imaginaba desnudo.  

jueves, abril 18, 2013

Milagro Siglo XXI


- me: Estás a 5.000 kilómetros y yo ni siquiera creo en las relaciones a distancia.

Se le escapó una lágrima. A diferencia de otras lágrimas esta era amarga, con sabor a soledad. Abrió la ventana y encendió un cigarrillo mientras esperaba una respuesta en el chat. Acarició a su gato que le agradeció con un mordisco suave y juguetón. Recién eran las 10 AM en Bogotá y su día ya había terminado. La música dejó de brotar de la computadora y se sobresaltó. La pantalla de su ordenador estaba apagada, entonces intentó prender el televisor. Se dio cuenta del milagro: no había luz, tampoco conexión a internet. Sonrió, tomó su bicicleta y salió a la calle. Fin de la discusión.   

domingo, marzo 24, 2013

Offline


Sentía la garganta seca. Era la primera vez que se encontraba con ella y no sabía qué decir. La conversación cara a cara no era su fuerte. Él se especializaba en encontrar en youtube la canción precisa para el momento justo y mandarle el emoticon que la hiciera reír. Tenían muchos intereses en común: libros, músicos, bandas, conciertos, películas. Pero ahí sentados en aquel café parecían dos completos desconocidos que acabaron en la misma mesa por puro azar.
Sabía todo acerca de ella. De hecho, habían ido juntos a ver a La Bomba Estereo al Hard Rock Café sin conocerse. Y ahora la tenía enfrente: podía sentir su perfume y disfrutar de sus reflejos rojizos en el cabello oscuro. Sin mucho esfuerzo podría haberla besado, como habían soñado tantas veces por chat. Pero esa mesa era un abismo. Un abismo offline real y concreto. Eso cambiaba todo.
El silencio se hacía insoportable, pero sencillamente él no podía emitir palabra. ¿Qué le decía? Ya sabía que los dos habían comprado sus entradas para ver a The Cure, que ella quería ir a Estereo Picnic y que fácilmente la podría haber invitado, sin embargo se sentía un tosco monolito perdido en La Candelaria.
- Disculpame, pero me tengo que ir. Me escribió una amiga pidiéndome ayuda para un parcial que tiene mañana. No te enojás, ¿no?
- No, no. - Alcanzó a balbucear mientras ella recogía sus cosas. - Chau.- dijo. Pero ella ya estaba cruzando el umbral del cafecito.      

jueves, diciembre 13, 2012

Oveja Negra


Hay cada latin lover wannabe que cuando pregunta “¿Llegaste?” da para responderle “¡No, boludo, estoy a dos cuadras!”


martes, diciembre 04, 2012

Oveja Negra


A esa gente que siempre se ve feliz dan ganas de cagarle la vida solo para borrarles la sonrisa de la cara

domingo, noviembre 18, 2012

Oveja Negra


No hay peor indiscreto que el desconocido que te pregunta a viva voz y en medio de la calle si estás bien cuando acabás de estrellarte contra el suelo.


martes, noviembre 06, 2012